El núcleo estelar determina cuánto vivirá una estrella.

Atrás quedaron los tiempos en los que no se sabía de dónde obtenían las estrellas su energía. No son tiempos tan lejanos como uno pudiera pensar a priori. El siglo XX dio comienzo sin tener clara esta cuestión y con cálculos acerca de cuánto podría vivir el Sol si obtuviera su energía, por ejemplo, de la quema del carbón. A veces, el científico muestra la inocencia del niño que va descubriendo el mundo. No nos paramos a pensar en lo que hemos hecho hasta ahora como especie. En nuestros descubrimientos… En las respuestas que ahora somos capaces de dar a preguntas que han acompañado al ser humano desde su origen. ¿Por qué brillan las estrellas? ¿Qué son las estrellas? ¿Cuánto tiempo viven las estrellas? Nuestra ciencia se ha mostrado exitosa a la hora de responder a estas cuestiones. Y en el siglo XXI, un estudiante obtiene de su profesor respuestas que hace bien poco formaban parte del imaginario o de la filosofía, que viene a ser lo mismo.

Galaxias de Núcleo Activo

Las AGN (Active Galactic Nuclei) o Galaxias con Núcleo Activo son los bichos raros del Universo. Raros, no en el sentido presencial, sino en cuanto al conocimiento que de ellas tenemos. Por ejemplo, las galaxias Seyfert son galaxias que albergan en su interior un núcleo activo. Son galaxias espirales o espirales barradas en su mayoría y quizás en cierto modo todas las espirales son en mayor o menor medida, galaxias Seyfert, con núcleos más o menos activos. Por otro lado, los quasars, a veces, parecen ser los centros de galaxias activas (Galaxias de Núcleo Activo). Uno podría pensar que todos estos objetos exóticos son lo mismo y que todo depende de lo que podemos ver debido a la distancia y sus líneas y espectros de emisión.

El agujero negro que cambia de brillo.

Uno de los primeros libros de divulgación que leí fue “Historia del Tiempo: del Big Bang a los agujeros negros”. El autor es sobradamente conocido y no es otro que Stephen W. Hawking y el prólogo es de otro autor no menos conocido, Carl Sagan. Corría el año 1988 y yo tenía apenas 13 años y muy claro que quería ser astrónomo. En ese magnífico libro, comencé a adentrarme en los misterios de la física y comencé a creer que entendía qué era aquello de un “agujero negro”. Acuñado en 1969 por el científico norteamericano John Wheeler, el término agujero negro hace referencia a un “algo” que presenta un campo gravitatorio tan grande que nada puede escapar de él. Ni siquiera la luz.

La navegación y la astronomía

Hoy en día, el GPS nos hace la vida más fácil. Pero antaño, sin aparatos electrónicos complejos, el ser humano fue capaz de descubrir continentes, dar la vuelta al mundo, llegar a buen puerto en islas perdidas en medio del océano... en resumen, navegar. Y para ello, la única referencia, la única guía, estaba en los cielos.