Category: RELIGIÓN

Historias de religión y ciencia

Hay dos grandes sensaciones cuando llega la Semana Santa que son inevitables. Por un lado, el que siempre llueve. No deja de ser una sensación, pero está ahí y es recurrente. Y si no, que se lo digan a los nazarenos, que rezan para que no se les moje la túnica entre otras cosas. La otra sensación es que la luna llena ronda siempre la fecha variable en la que comienza la Semana Santa. Esta última sensación no es tal, sino que es una realidad. Al menos desde el Concilio de Nicea (año 325). Fue en ese sínodo en el que los obispos decidieron que la Pascua de Resurrección se celebrase el domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera, que ronda el 21 de marzo. Así, la fecha variará entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Quizás la primera sensación también ande cerca de ser real, porque marzo y abril (al menos tengo esa sensación) son meses muy lluviosos.