Category: PLANETAS

Mercurio, segunda parte: Vulcano no existe

Hay 360 grados en un círculo, 60 minutos de arco en un grado y sesenta segundos de arco en un minuto de arco. Si trazo un círculo completo, deberé recorrer 360 grados para estar en el punto original. A finales del siglo XIX, los físicos tenían un problema bastante serio con Mercurio: su órbita no se ajustaba a los valores teóricos y no lo hacía por una diferencia de 43 segundos de arco por siglo: es decir, pasado un siglo, si el planeta debía estar en el punto 360 del círculo, se habría desviado 43 segundos de arco de ese punto. Apenas nada, pero un problema enorme debido a que se estaban aplicando todas las perturbaciones conocidas sobre la órbita de Mercurio. Se sabía la distancia al Sol, la distancia a Venus, a la Tierra y que no tiene satélites. Por tanto, su órbita debería estar bastante ajustada. Pero aquel pequeño error parecía insalvable.

Juno desvela los misterios de Júpiter

Contaban en la Roma antigua que Júpiter era una divinidad pícara y traviesa y se ocultaba entre nubes. Sólo su esposa, Juno, era capaz de ver los secretos que Júpiter escondía tras esas nubes. En la actualidad, del Imperio Romano y sus dioses nos quedan mil historias mitológicas y los nombres de sus protagonistas. Hoy, a dos mil años de la época del gran Julio César, sin duda el mejor general de la historia, Júpiter es sólo un planeta, y Juno, la sonda capaz de mirar entre sus nubes.

Plutón y sus lunas

20 años. Ese es el tiempo que permanece Plutón dentro de la órbita de Neptuno. Una y otra vez, nuestro planeta enano cruza la órbita del gigante azul. La cruza y permanece en ella todo ese tiempo. Pero jamás llegará a chocar con él: no habrá tal cataclismo cósmico en nuestro Sistema Solar. Como buen plutino, Plutón está en resonancia 3:2 con Neptuno. El gigante azul da tres vueltas completas al Sol exactamente en el mismo tiempo en que Plutón da dos.