Category: HISTORIA DE LA CIENCIA

El encuentro entre Halley y Newton

Como la Ciencia la escriben los seres humanos, su Historia es la de los seres humanos. Pero nuestro destino es caprichoso, tanto individual como colectivamente. A veces llegamos cinco minutos tarde al tren que nos hubiera llevado a un lugar determinado y eso provoca que terminemos en otro sitio bien distinto, donde nuestra historia y la de la humanidad, cambian para siempre. Así son las cosas. Me cuesta mucho imaginar un mundo sin los Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, el «testamento central de la ciencia moderna, la piedra angular de nuestra comprensión actual de las estrellas, planetas, cometas y mucho más», pues así hablaba de ese joya literaria, científica y cultural el gran Carl Sagan. Me cuesta mucho, pero estuvimos a punto. Caprichos del destino.

Rayos cósmicos. ¿Qué ocurrió en el siglo VIII?

En no pocas ocasiones el trabajo del científico se parece bastante al del detective. Y si no, que se lo cuenten a los astrónomos de la Universidad de Jena, en Alemania, que creen haber dado con la causa de un fenómeno extraño que ocurrió en el siglo VIII: se trataba de dar explicación a una serie de isótopos radiactivos encontrados en el tronco de los árboles, en los anillos correspondientes al siglo VIII y cuya causa parecía estar en un baño de radiación proveniente del espacio que sacudió nuestro planeta en la Edad Media.

El Sol y el Radar: la tormenta de 1942

El radar permitía localizar obstáculos distantes y comprender sus movimientos de una manera rápida y precisa. Funcionaba durante la noche y durante el día, en condiciones de visibilidad baja, entre las nubes, detrás de la niebla… su aplicación en el terreno militar era muy obvia. El que poseyera uno de estos aparatos, tenía una ventaja sustancial sobre el enemigo. La utilización del radar en la Segunda Guerra Mundial era clave para el ejercito aliado. Sin embargo, algo ocurrió en 1942: el sistema completo del radar inglés se vio inutilizado por una inundación de radiación de microondas. Enseguida cundió la alarma en el ejército aliado y entre sus científicos: si los alemanes habían dado con la forma de inutilizar el radar, estaban perdidos. ¿Qué ocurrió realmente?