Category: CURIOSIDADES CIENTÍFICAS

Lobos transgénicos

Lo reconozco: si no hubiera estudiado física, habría estudiado biología. En concreto genética. Aunque la base de la genética no deja de ser la química y, por tanto, la física, por ser la química parte de la física, la genética en sí tiene mucho que ofrecer para una mente curiosa. De ahí que quiera contar hoy un estudio que, aunque tiene ya algún tiempo, me sigue pareciendo muy actual y espectacular.

Los microondas no son peligrosos

Muchas de las dudas que los ‘no físicos’ preguntan a sus amigos físicos (lo sé por experiencia) están relacionadas con los microondas y su peligrosidad. Supongo que buena parte de culpa la tiene el que la gente sabe o cree saber que la palabra “radiación” está inextricablemente unida a la palabra microondas y a partir de ahí, la imaginación suple las carencias de información con mil y una hipótesis que nada tienen que ver con la realidad. Una de las dudas que más veces he tenido que responder como físico es si los microondas producen o no cáncer y por qué. Y siempre debido a la palabra ‘radiación’. Tan alarmante es esa palabra para la gente que carece de conocimientos científicos, que incluso las resonancias magnéticas nucleares ahora se llaman TAC, con el fin de no asociarlas con la radiación.

El sueño de los delfines

Hoy en día, el único planeta con vida conocida es la Tierra. Que sepamos, este es el único lugar donde la vida ha ensayado sus leyes, donde la evolución ha dado lugar a especies tan extrañas como nosotros, capaces de hacerse preguntas acerca del universo en el que vivimos, o a especies con capacidad para vivir en desiertos o en océanos a grandes profundidades. Toda esa diversidad se debe a la evolución de las especies de acuerdo a las distintas capacidades de cada una de ellas para adaptarse al medio ambiente y sobrevivir frente a sus rivales y los cambios que se producen en la naturaleza.

La física de Mpemba: ¿Por qué la leche hirviendo se congela antes que la leche fría?

Las ciencias físicas son apasionantes. Con ellas, el ser humano intenta descubrir el mundo que le rodea, poder interpretarlo, comprenderlo, deducir las leyes que rigen su comportamiento. A veces esas leyes parecen estar en contradicción unas con otras o con nuestra intuición. En ese caso, el método científico se impone y hay que analizar los problemas con objetividad para descubrir como lo más simple suele estar detrás de las malas interpretaciones; pequeñas cosas que no hemos tenido en cuenta, diferencias sutiles entre distintos experimentos. Por eso el científico tiene que ser una persona de mente abierta, que nunca da nada por sentado.