Galaxias de Núcleo Activo

Imagen del telescopio GMVA a una longitud de onda de 3mm de la galaxia NGC 1052 REFAnne-Kathrin Baczko et al., Astronomy & Astrophysics.

Imagen del telescopio GMVA a una longitud de onda de 3mm de la galaxia NGC 1052
REFAnne-Kathrin Baczko et al., Astronomy & Astrophysics.

 

Las AGN (Active Galactic Nuclei) o Galaxias con Núcleo Activo son los bichos raros del Universo. Raros, no en el sentido presencial, sino en cuanto al conocimiento que de ellas tenemos. Por ejemplo, las galaxias Seyfert son galaxias que albergan en su interior un núcleo activo. Son galaxias espirales o espirales barradas en su mayoría y quizás en cierto modo todas las espirales son en mayor o menor medida, galaxias Seyfert, con núcleos más o menos activos. Por otro lado, los quasars, a veces, parecen ser los centros de galaxias activas (Galaxias de Núcleo Activo). Uno podría pensar que todos estos objetos exóticos son lo mismo y que todo depende de lo que podemos ver debido a la distancia y sus líneas y espectros de emisión.

En definitivas cuentas, si tenemos una galaxia con un agujero negro supermasivo en su centro y gas alrededor, observamos fenómenos que nos llevan a clasificar esas galaxias como tipo AGN y con ligeros matices tendremos galaxias tipo Seyfert y quasars. Por ejemplo, cuando vemos un quasar lo que observamos es un objeto que aparenta ser una estrella, pero con un desplazamiento al rojo que demuestra que estamos ante un objeto muy lejano (de los más lejanos del universo). No podemos ver la galaxia subyacente debido a la distancia, pero pensamos que lo que observamos es el núcleo activo de una galaxia muy lejana.

Podemos pensar que todos estos objetos están muy lejos de nosotros. El quasar más cercano, por ejemplo, 3C 273, se encuentra a 2.440 millones de años-luz. Es tan brillante que a pesar de estar tan lejos presenta una magnitud aparente de 13, lo que lo hace visible a telescopios de aficionado. Es uno de los objetos más lejanos visible por telescopios no profesionales. Pero esto nos llevaría a sacar conclusiones erróneas como que no existan galaxias de núcleo activo cercanas a nosotros. Esto no es así. Haberlas, hailas. Por ejemplo, NGC 1052 es una galaxia de este tipo a tan sólo 64 millones de años luz. Si Andrómeda es la galaxia grande más cercana a nosotros y se encuentra a unos 2 millones de años-luz, el resto de las galaxias más cercanas a nosotros se encuentran a decenas de millones de años-luz. Por tanto, casi podríamos decir que NGC 1052 es una galaxia vecina.

Con el telescopio GMVA, Global mm VLBI array, que es una red mundial de radiotelescopios a longitudes de onda milimétricas, con telescopios en Europa, EEUU y Asia, se ha observado NGC 1052 a una longitud de onda de 3 mm. Es decir, hemos observado la emisión de esta galaxia en esa longitud de onda. Lo que vemos es una zona central brillante y dos chorros a ambos lados de ésta. Hemos analizado también la estructura de los campos magnéticos que dan energía a los chorros, el disco de acrecimiento y el agujero negro central supermasivo, que presenta un tamaño de dos días-luz (el tamaño de un DVD en la luna visto desde la Tierra o 57 microsegundos de arco) y que activa esa galaxia haciendo que NGC 1052 sea una galaxia de núcleo activo.

Las técnicas de interferometría empleadas por GMVA permiten analizar en detalle la posición de los núcleos en galaxias activas a partir de las observaciones de los jets o chorros colindantes con el agujero negro central. Los chorros están formados por plasma obviamente a altas temperaturas y que presentan velocidades relativistas y un tamaño de un millón de años-luz, prácticamente la mitad de distancia que hay entre nuestra Galaxia y M-31. Estos chorros o jets de plasma son muy importantes porque afectan a la evolución de las galaxias al generar ondas de choque muy poderosas que afectan a la dispersión del gas galáctico, apartándolo y calentándolo.

El agujero negro ha sido descubierto por un equipo internacional de astrónomos entre los cuales encontramos, una vez más, a científicos españoles. En este caso pertenecientes al Departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Valencia. NGC 1052 está dando respuesta a muchas cuestiones clave. Por de pronto nos ha permitido localizar un agujero negro en una galaxia cercana y hemos podido determinar con precisión el campo magnético en torno al agujero negro. Estas técnicas de interferometría de larga base se están utilizando con éxito para observar el horizonte de sucesos (el borde) del agujero negro de nuestra Galaxia. Los resultados del estudio de NGC 1052 han sido publicados en la revista Astronomy and Astrophysics: “A highly magnetized twin-jet base pinpoints a supermassive black hole” A.-K. Baczko, R. Schulz, M. Kadler, E. Ros, M. Perucho, T. P. Krichbaum, M. Böck, M. Bremer, C. Grossberger, M. Lindqvist, A. P. Lobanov, K. Mannheim, I. Martí-Vidal, C. Müller, J. Wilms, and J. A. Zensus, 2016, Astronomy & Astrophysics, 593, A47.

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