Hallan moléculas quirales en el espacio.

 

Fuente wikipedia

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Miren sus manos: son iguales, pero distintas. Si ponemos una sobre la otra, no coinciden. Podemos decir que la mano derecha es la imagen especular de la izquierda. Esto mismo ocurre con algunas moléculas que encontramos en la naturaleza: existen moléculas que pueden ser diestras (dextrógiras) o zurdas (levógiras). Cumplen con una propiedad que se denomina quiralidad: poseen una estructura idéntica, pero son opuestas y no se pueden superponer. Muchas de las moléculas orgánicas son quirales. Pero la vida tiene predilección por uno de los dos enantiómeros. Por ejemplo, las moléculas que forman los aminoácidos, los ladrillos con los que se forman las proteínas, existen en la naturaleza con ambas formas, pero únicamente la zurda es la que da lugar a aminoácidos en los seres vivos. Por contra, los azúcares y el ADN sólo se muestran en su forma diestra. Podemos decir, por tanto, que la vida tiene predilección por uno de los dos enantiómeros. Y no sabemos por qué.

La hipótesis que se barabaja para poder explicar esto suponía que la predilección de la vida por uno de los dos enantiómeros tendría sus razones en cómo se encontraban estas moléculas en el espacio. Si en el espacio sólo existe uno de los dos tipos de moléculas, cuando esas sustancias se incorporan a los asteroides y cometas y caen posteriormente en un planeta como la Tierra y esas moléculas pasan a formar parte de la vida que surge tras todo ello (parece sencillo pero piénsenlo: tiene su aquel…), uno puede pensar que la vida sea imparcial con la quiralidad. El problema de esta hipótesis es que nunca se había encontrado una molécula quiral en el espacio. Por tanto, era una hipótesis basada en especulaciones y derivada de otras deducciones.

Sin embargo, en junio de este año 2016, un artículo en la revista Science, muestra el descubrimiento en el espacio interestelar de una molécula que puede ser diestra o zurda. Se trata del óxido de propileno, una molécula orgánica compleja, de formulación CH3CHOCH2, encontrada en la zona fría y exterior de Sagitario B2 (Sgr B2), una nube de gas y polvo de unos tres millones de masas solares, cerca del centro de nuestra galaxia. Estamos ante la primera molécula detectada en el espacio interestelar que tiene la propiedad de la quiralidad. Este descubrimiento se ha realizado dentro de un proyecto conocido como Estudio de Moléculas Interestelares Prebióticas (PRIMOS). La toma de datos se ha realizado desde el radiotelescopio Green Bank (GBT) y el radioteslescopio Parkes. Ambos radiotelescopios han permitido tomar datos del espectro de Sgr B2 analizando una amplia gama de frecuencias de radio.

La predilección de la vida por uno de los dos enantiómeros tiene su aquel también, porque ambos tipos de moléculas, aunque poseen las mismas propiedades físicas, químicamente son muy diferentes. El punto de fusión de un enantiómero es el mismo que el del otro; lo mismo ocurre con el punto de ebullición. Ambas son propiedades físicas. Sin embargo, químicamente no es lo mismo una molécula dextrógira que una levógira. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en el desgraciado incidente de la talidomida, molécula quiral que fue mal empleada como medicamento para calmar las nauseas en las embarazadas en los años setenta y ochenta del siglo pasado. La forma dextrógira de la talidomida calma las nauseas de las embarazadas, mientras que la forma levógira provocaba anomalías en el feto que se traducían posteriormente en malformaciones de los recién nacidos. Por tanto, la forma levógira no debió utilizarse. Todavía hoy las víctimas en España envejecen sin que se haya hecho justicia debido a la prescripción del caso. En marzo de este año, los afectados recurrieron al tribunal Constitucional alegando un error de fechas, que anularía tal prescripción. Pero pensar que este tipo de errores puedan prescribir es de república bananera.

También encontramos diferencias en la metanfetamina. La forma dextrógira es una droga con efectos psicoestimulantes protagonista, además, de la gran serie de televisión “Breaking Bad”, y causa de desgracia de miles de personas en todo el mundo. La forma levógira, en este caso, es la forma “buena” si lo queremos decir así, y se utiliza como descongestionador nasal. Talidomida y metanfetamina son los dos mejores ejemplos de las diferencias químicas entre enantiómeros. Sus efectos no pueden ser más contradictorios.

El descubrimiento de las dos dos versiones del óxido de propileno en el espacio nos va a permitir estudiar las moléculas quirales, su formación en el espacio, su presencia en el mismo y quizá nos sirva para entender mejor este tipo de moléculas y también como aliento para buscar más moléculas quirales. Se están planificando ya futuras observaciones que nos permitan distinguir la abundancia de cada enantiómero, algo que con el estudio pasado no fue posible debido a las técnicas utilizadas, que desgraciadamente no lo permían. Quizás nos sirva también para aprender acerca de cómo estas moléculas terminan formando parte de meteoritos y cometas. En mi opinión, esta circunstancia es la que posibilitó la vida en nuestro planeta hace 4.000 millones de años y seguramente sea el origen de la vida en otros planetas, aunque de este punto no tengamos aún confirmación. Las primeras estadísticas en cuanto a la existencia de exoplanetas tipo tierra en zona habitable en nuestra galaxia no puede hacernos pensar que esto no sea así: decenas de miles de millones de planetas rocosos habitables, por pura estadística, deberían servir para albergar algún tipo de vida, aunque sea distinta a la nuestra. Pero formada, eso sí, con los mismos ladrillos. Me pregunto cómo se comportará esa vida con la quiralidad química…